Cobrar por WhatsApp es mandar la factura del mes y recordar la deuda con buenos modales. La diferencia entre una cobranza que funciona y una que hace perder clientes no está en el texto del mensaje: está en las reglas. No escribirle a quien ya pagó, frenar cuando alguien promete pagar, no mandar nada en domingo ni en feriado, y que ningún mensaje salga dos veces.
El mes, en orden
- Sale la factura del mes por WhatsApp, con el importe de cada cuenta.
- Unos días después, a quien sigue con saldo le llega un recordatorio.
- Si no hay respuesta, el recordatorio se repite escalonado, con un tono que sube de a poco y nunca se vuelve agresivo.
- Cuando la persona contesta, la escalera se detiene y su caso pasa a la cola del equipo con lo que dijo.
Las cuatro reglas que evitan el desastre
- No se le reclama a quien ya pagó. Antes de cada tanda se cruza contra la base de saldos del día; si la base no está actualizada, no sale nada. Es preferible no cobrar hoy a reclamarle a alguien que pagó ayer.
- Una promesa frena la escalera. Si el cliente dice que paga el viernes, no recibe otro recordatorio hasta que ese plazo venza.
- Nunca en domingo ni en feriado. Los envíos masivos respetan el calendario uruguayo. La única excepción es un aviso de corte, que es información de servicio.
- Cada envío se anota antes de mandarse, no después. Así, si algo se cae en el medio, nadie recibe el mismo mensaje dos veces.
Qué contesta la gente, y qué se hace con eso
- «El viernes pago»: queda registrado como promesa, con fecha, y los recordatorios se frenan hasta entonces.
- «Ya pagué»: el agente agradece y no lo trata de deudor; el caso queda para revisar contra la base.
- «No puedo pagar ahora»: queda anotado para que la oficina ofrezca un arreglo.
- «Yo no debo eso»: se deriva a una persona, que es la única que puede revisar una cuenta.
Lo que no hace
- No cobra. No genera links de pago ni recibe dinero: el cliente paga donde pagó siempre.
- No decide cortes ni convenios. Eso lo sigue definiendo la empresa.
Preguntas
¿Se le puede escribir a cualquier abonado?
Los envíos masivos van por plantillas aprobadas por Meta, que es como funciona la plataforma oficial. Quien pide no recibir más mensajes queda excluido de las campañas, aunque su número siga en el padrón.
¿Qué pasa si la base de saldos está vieja?
No sale la cobranza. El sistema prefiere no mandar nada antes que reclamarle a quien ya pagó, y avisa que la base dejó de actualizarse.
¿Quién paga los mensajes?
Tu empresa, directo a Meta y con su propio medio de pago. No hay recargo de nuestra parte.
Contanos cómo atienden hoy y vemos juntos cómo quedaría en tu empresa. Te contesta una persona, no un bot.
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